Cursos · Sociedades limitadas paso a paso (2026)
Lección 1 de 5
¿SL o autónomo? Cómo decidir bien en 2026
Tiempo de lectura: 9 minutos
Resumen rápido: Pasar de autónomo a sociedad limitada (SL) no tiene una respuesta universal. Como orientación, la SL empieza a compensar fiscalmente a partir de 40.000-60.000 € de rendimiento neto anual, y sobre todo si no necesitas sacar todo el beneficio. Pero la fiscalidad es solo una parte: la responsabilidad limitada, la imagen, la financiación, los socios y lo que cuesta mantener una SL pesan tanto o más. En esta lección vemos las 4 grandes diferencias, los tipos del Impuesto sobre Sociedades de 2026 (15 % nueva creación; 19 % y 21 % microempresa; 23 % empresa de reducida dimensión; 25 % general), un cálculo con 80.000 € de beneficio, los costes reales y los casos en los que sí y en los que no conviene.
Bienvenido al curso
Si has llegado hasta aquí, probablemente eres autónomo y te estás planteando si te conviene crear una sociedad limitada. O quieres entender cómo funciona una SL antes de tomar una decisión importante.
El curso tiene 5 lecciones:
- ¿SL o autónomo? (esta lección).
- Constitución de la SL paso a paso.
- Obligaciones contables y fiscales de una SL.
- El Impuesto sobre Sociedades a fondo.
- Dividendos y nómina del administrador.
Las 4 grandes diferencias
1. Personalidad jurídica
- Autónomo: eres una persona física. Tú y tu negocio sois lo mismo y facturas con tu NIF personal.
- SL: es una persona jurídica distinta de ti. Tiene su propio NIF (el antiguo CIF), sus propias cuentas y su propio patrimonio.
Esto cambia la facturación, el banco, la contratación y las obligaciones legales.
2. Responsabilidad
Para muchos, es la diferencia más importante.
- Autónomo: respondes de las deudas del negocio con todo tu patrimonio personal, presente y futuro: casa, coche, ahorros y, en algunos casos, bienes gananciales.
- SL: la sociedad responde con su patrimonio y los socios arriesgan lo que aportaron. Si la SL acumula deudas, en principio no se tocan tus bienes personales. Hay excepciones: los avales que firmes personalmente, la responsabilidad del administrador por mala gestión y la derivación de algunas deudas con Hacienda o con la Seguridad Social al administrador.
En sectores con riesgo (arquitectura, ingeniería, consultoría o agencias con contratos grandes), este factor puede justificar la SL aunque los números fiscales no salgan.
3. Fiscalidad
- Autónomo: paga IRPF, con tipos progresivos que van del 19 % hasta el 45-54 % en la parte más alta, según tu rendimiento neto y tu comunidad autónoma.
- SL: paga el Impuesto sobre Sociedades (IS). En 2026, según el tipo de empresa:
- Entidad de nueva creación: 15 % en el primer ejercicio con base imponible positiva y en el siguiente.
- Microempresa (cifra de negocios del año anterior inferior a 1 millón de euros): 19 % sobre los primeros 50.000 € de base y 21 % sobre el resto.
- Empresa de reducida dimensión (cifra de negocios inferior a 10 millones de euros): 23 %.
- Tipo general: 25 % (también para las sociedades patrimoniales).
4. Gestión
- Autónomo: relativamente sencilla. Modelos 036, 303, 130 y la declaración de la renta.
- SL: más compleja. Contabilidad oficial según el Plan General Contable, libros que se legalizan cada año, cuentas anuales que se depositan en el Registro Mercantil y, en empresas grandes, auditoría.
La fiscalidad: ¿cuándo conviene una SL?
El cálculo no es solo el IS
El error frecuente es comparar tu tipo de IRPF con el 19 % del IS y concluir que "la SL siempre sale mejor". En una SL, el dinero que acaba en tu bolsillo pasa por dos filtros:
- Primero, la sociedad paga el IS sobre su beneficio.
- Después, cuando te lo llevas, vuelves a tributar:
- Como sueldo de administrador: IRPF como rendimiento del trabajo.
- Como dividendo: IRPF del ahorro, al 19 % hasta 6.000 €, 21 % hasta 50.000 €, 23 % hasta 200.000 €, 27 % hasta 300.000 € y 30 % por encima.
Y además, si tienes el control de la sociedad, pagas tu cuota de autónomo societario.
Comparativa con 80.000 € de beneficio antes de impuestos
Supuesto: una persona sin hijos que se lleva todo el beneficio. En la SL (microempresa), todo sale como dividendo.
| Concepto | Como autónomo | Como SL |
|---|---|---|
| Beneficio antes de impuestos | 80.000 € | 80.000 € |
| Impuesto sobre el negocio | IRPF: ≈ 21.700 € | IS: 50.000 × 19 % + 30.000 × 21 % = 15.800 € |
| Lo que te llevas a tu bolsillo | Ya tributó en el IRPF | Dividendo de 64.200 €: IRPF del ahorro ≈ 12.600 € |
| Cuota de autónomo | ≈ 7.300 €/año (tramo de más de 6.000 €/mes) | ≈ 6.500 €/año (los dividendos de tu SL cuentan para tu tramo) |
| Carga total aproximada | ≈ 36 % | ≈ 44 % si lo sacas todo; ≈ 20 % (solo IS) sobre lo que dejas en la sociedad |
| Te quedan aproximadamente | ≈ 51.000 € | ≈ 45.000 € si lo sacas todo como dividendo |
Cómo leer el ejemplo: el IRPF está calculado con la escala estatal duplicada como referencia y el mínimo personal de 5.550 €; tu comunidad autónoma cambia el resultado. La cuota de autónomo es la mínima del tramo que corresponde a esos rendimientos en 2026. El resultado real depende de si sacas todo o reinviertes, de la mezcla entre sueldo y dividendo, de tu comunidad y de tu situación familiar.
Fíjate en la conclusión: si necesitas sacar todo el beneficio, la SL puede salir incluso peor que ser autónomo. Su ventaja fiscal aparece cuando parte del beneficio se queda en la sociedad (paga solo el IS, en torno al 20 %, en lugar de tu tipo marginal del IRPF) o cuando combinas bien sueldo y dividendo (lo vemos en la lección 5).
El umbral orientativo
Como orientación, a partir de 40.000-60.000 € de rendimiento neto anual la SL empieza a ser fiscalmente competitiva, sobre todo si:
- No necesitas retirar todo el beneficio y lo dejas en la sociedad para crecer.
- Quieres capitalizar la empresa.
- Tienes socios entre los que repartir.
Por debajo de ese umbral, normalmente el autónomo paga menos en total.
Otros factores que pueden pesar más que el dinero
1. La responsabilidad limitada
Para muchas actividades es el factor decisivo. Por ejemplo, si tu negocio tiene riesgos serios:
- Arquitectura o ingeniería.
- Consultoría con contratos grandes.
- Agencias que gestionan presupuestos importantes.
- Gestión de fondos de terceros.
- Cualquier actividad con una responsabilidad civil potencialmente elevada.
Proteger tu patrimonio personal puede justificar la SL aunque los números fiscales no acompañen.
2. Imagen y credibilidad
Algunos clientes prefieren contratar con una sociedad:
- Empresas grandes y multinacionales (por sus procesos de homologación de proveedores).
- Algunas administraciones públicas.
- Sectores muy formales (banca, seguros, farmacia).
3. Acceso a financiación
Bancos y financieras suelen dar más crédito a una SL con un balance estable que a un autónomo. Si tu plan de negocio necesita deuda, es una ventaja.
4. Socios e inversores
Si vas a tener socios o inversores, la SL es casi imprescindible:
- Como autónomos, la alternativa sería una comunidad de bienes o una sociedad civil, pero cada socio sigue tributando en su IRPF y respondiendo con su patrimonio.
- Los inversores externos normalmente solo entran en sociedades de capital (SL o SA).
5. Sucesión y venta
Una SL se puede vender o heredar como un todo (sus participaciones). El negocio de un autónomo no: se venden activos sueltos o el fondo de comercio, lo que es bastante más complicado.
Los costes reales de tener una SL
Constitución (una sola vez)
| Concepto | Coste orientativo |
|---|---|
| Capital social | Mínimo 1 € desde la Ley 18/2022 (Crea y Crece). Si es inferior a 3.000 €, hay que destinar al menos el 20 % del beneficio a la reserva legal hasta que reserva y capital sumen 3.000 € y, si la sociedad se liquida sin patrimonio suficiente, los socios responden solidariamente de la diferencia hasta 3.000 € |
| Notario | 150-400 € |
| Registro Mercantil | 100-200 € |
| Asesoría o abogado para la constitución | 300-800 € |
| Total aproximado | 600-1.500 € + el capital social |
El capital no es un gasto: queda en la cuenta de la sociedad para operar.
Costes recurrentes (cada año)
| Concepto | Diferencia frente al autónomo |
|---|---|
| Asesoría fiscal y contable | Más cara: hay contabilidad oficial, cuentas anuales e Impuesto sobre Sociedades |
| Contabilidad oficial | Libros, balance y cuenta de pérdidas y ganancias obligatorios |
| Depósito de cuentas anuales | Unos 50-100 € al año en el Registro Mercantil |
| Cuota de autónomo societario | Base mínima de 1.424,40 €/mes en 2026 (≈ 448,69 €/mes de cuota), más si tus rendimientos te sitúan en un tramo superior. La tarifa plana (80 €/mes + MEI) también está al alcance de los societarios si cumplen los requisitos |
| Auditoría | Solo si durante dos ejercicios seguidos superas dos de estos tres límites: activo de 2,85 M €, cifra de negocios de 5,7 M € y 50 trabajadores de media |
Sobrecoste aproximado frente a ser autónomo: 800-2.000 € al año, según el volumen de la sociedad.
Hay un proyecto de ley en tramitación para subir los límites de la auditoría (a 3.565.000 € de activo y 7.125.000 € de cifra de negocios). A octubre de 2026 siguen vigentes los de la tabla.
Casos típicos
Te conviene una SL si:
- Tu rendimiento neto supera los 40.000-60.000 € al año, sobre todo si reinviertes.
- Tu actividad tiene un riesgo de responsabilidad importante.
- Quieres socios o inversores.
- Tus clientes son grandes empresas o administraciones que prefieren trabajar con sociedades.
- Quieres separar tu patrimonio personal del profesional.
- Tu plan de negocio pasa por crecer bastante.
Mejor sigue como autónomo si:
- Tu rendimiento neto es inferior a 30.000 € al año.
- Tu actividad es sencilla y de bajo riesgo.
- Eres solo tú, sin socios ni planes de venta.
- Necesitas retirar todo lo que ganas para vivir.
- No quieres la carga administrativa extra.
En la frontera (30.000-40.000 € de rendimiento)
Hazte tres preguntas:
- ¿Vas a crecer pronto por encima de 50.000 €?
- ¿Tu actividad tiene riesgo de responsabilidad?
- ¿Quieres dejar parte del beneficio en la empresa?
Si respondes que sí a las tres, la SL tiene sentido. Si respondes que no a las tres, sigue como autónomo.
Conclusión
No hay una respuesta universal. Depende de tu rendimiento neto, tu sector, cuánta complejidad estés dispuesto a asumir y tus planes.
Los 5 factores que más pesan, por orden de importancia en nuestra experiencia:
- Responsabilidad: ¿qué pasa si me reclaman o el negocio va mal?
- Rendimiento neto y su evolución en 2-3 años.
- Socios o inversores.
- Tipo de clientes (grandes empresas o particulares).
- Tolerancia a la carga administrativa.
Ponle números a tu caso
Haz una primera estimación con nuestra herramienta gratuita ¿Autónomo o SL? y, si quieres comentarla con un asesor, escríbenos desde asesoraya.es/contacto o llama al 91 000 47 83.
Si das el paso, en AsesoraYa.es llevamos tu sociedad:
- Plan Sociedades Basic, desde 49,95 €/mes + IVA: contabilidad, Impuesto sobre Sociedades, cuentas anuales, libros oficiales y gestión fiscal. Alta de la SL sin coste de gestión (notaría, Registro e impuestos aparte).
- Plan Sociedades Plus, desde 119,95 €/mes + IVA: lo del Basic, más la declaración de la Renta, RGPD, canal de denuncias y consulta jurídica.
Más información en asesoraya.es/servicios.
En la lección 2 vemos cómo se constituye una SL paso a paso.
Última actualización: octubre de 2026. Normativa: Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades (art. 29 y régimen transitorio de los tipos, en la redacción de la Ley 7/2024), Ley 35/2006 del IRPF, Real Decreto Legislativo 1/2010, Ley de Sociedades de Capital (arts. 4 y 263, modificada por la Ley 18/2022, Crea y Crece), Real Decreto Legislativo 8/2015, Ley General de la Seguridad Social (arts. 305 y 308) y Orden PJC/297/2026 (cotización 2026). Información divulgativa: no sustituye al asesoramiento personalizado.